
Cada 11 de Febrero Alicia renueva ante uno de los símbolos más representativos de nuestra localidad, la Gruta de Nuestra Señora de Lourdes, su amor y ferviente devoción a María.
La imagen de Nuestra Señora de Lourdes, transportada en un tradicional sulky encabezó la procesión desde la Plaza Manuel Belgrano, la cual se detuvo frente al Albergue Municipal para rendir nuestro homenaje a los abuelos que allí residen, quienes padecen las consecuencias de esta pandemia conservando el aislamiento social, casi ya un año.
Cada paso de los peregrinos, en la agradable noche y apacible noche, regalo de Dios, se iluminaba con la luz del cirio que cada uno llevaba en sus manos. Aún en la obscuridad, el creyente camina seguro, porque Cristo, es Luz para nuestros pasos, claridad para nuestros senderos.
El sulky elegante adornado trasportaba la imagen de María que se destacaba junto a las flores que la engalanaban en el día de su fiesta.
A la llegada de la procesión, las campanas de nuestro templo parroquial repicaban con fervor anunciando que los hijos caminantes llegaban acompañados por su Madre del cielo para celebrar juntos en comunidad la Eucaristía.
La Palabra de Dios nos guío al corazón de toda fiesta, Jesús. María, siempre nos lleva a Jesús!!!!
Ella nos recordaba a nosotros discípulos/as de su Hijo: HAGAN TODO LO QUE EL LES DIGA.
AL final de la cálida y participativa celebración un grupo de adultos mayores recibieron con fe y esperanza, la unción de los enfermos. La gracia de Dios nos acompaña y sostiene en aquellos momentos de fragilidad. Los adultos mayores y enfermos nos muestra que el hombre no lo puede todo.
Por último el agua bendecida es un signo muy fuerte de Cristo en nuestros hogares. El nos regala el Agua Viva, su Espíritu, para que nunca estemos solos. P. Sergio bendijo el agua que los fieles llevaron luego a sus casas.
Un año mas Alicia, renovó su pacto de amor con María de Lourdes.
Su gruta seguirá siendo un lugar en donde Ella, con ternura nos mira, nos toma de la mano y nos lleva a su Hijo JESÚS, recordándonos en el trayecto, una y otra vez: “Si quieres ser pleno, vivir la alegría verdadera, haz todo lo que El te diga”
(Gracias por las fotos Delta y Graciela)