Fue creada en 1812 por pedido de Belgrano, pero su Día se celebra desde 1935 cuando el Consejo Nacional de Educación eligió una fecha para homenajear a la insignia y decretó que fuera el 18 de mayo.
El origen de la escarapela tiene vital importancia en la historia argentina porque fue el primero de los símbolos patrios en nacer y, además, marcó el camino. Tras su aprobación, Belgrano diseñó una bandera con los mismos colores, que izó por primera vez a orillas del Río Paraná, en Rosario, el 27 de febrero de 1812.
El escudo y el himno, los otros dos símbolos de nuestro país, aparecieron un año después. El Escudo de la República Argentina fue aceptado oficialmente el 12 de marzo de 1813; mientras que el himno fue aprobado como “Marcha Patriótica” el 11 de mayo, también de 1813.
Reseña histórica. Según el Ministerio de Educación de la Nación, entre muchas versiones, afirma que los colores blanco y celeste fueron adoptados por primera vez durante las invasiones inglesas (1806-1807) por los Patricios, el primer cuerpo de milicia urbana del Río de la Plata y que luego estos colores se popularizaron entre los nativos. Se dice que el origen de los colores elegidos provenía de la Casa borbónica, a la que pertenecía Fernando VII, rey de España entonces.
Hay documentación que avala que la escarapela argentina fue utilizada por primera vez por un grupo de damas de Buenos Aires, entre ella Casilda Igarzábal (considerada una de las catorce Patricias Argentinas) al presentarse a una entrevista con el entonces coronel Cornelio Saavedra, jefe del regimiento de Patricios, el 19 de mayo de 1810.
Durante las primeras horas de la mañana del 25 de mayo, en la casa de Miguel de Azcuénaga, estaban reunidos varios de los promotores del movimiento revolucionario esperando el momento de obrar si llegaba el caso. Entre éstos, estaba French. Cuando se conoció la noticia de que el Cabildo no accedía a las aspiraciones de los patriotas, los que estaban en lo de Azcuénaga se dirigieron a la plaza.
French, al llegar a la plaza al frente de los patriotas que acaudillaba, tuvo que ver que gran parte de la multitud allí reunida ya llevaba una insignia blanca y celeste. Fue entonces cuando entró en una tienda de la recova, compró cintas de esos colores y las distribuyó entre los suyos, siendo Beruti el primero de ese grupo que se colocó ese distintivo.
Tanto el 25 de Mayo de 1810 como en días anteriores, esos colores fueron distintivos de quienes querían un gobierno propio. Después de la revolución, algunos cuerpos del Ejército usaron esos colores como escarapela, al tiempo que otros continuaban llevando el rojo de la monarquía, a pesar de obedecer a las nuevas autoridades. Por ello encontramos la afirmación que indica que la escarapela en sus orígenes también fue de color rojo.