El fallecimiento de nuestra vecina y querida Delis, tan cercana a la comunidad y ahora la noticia de la muerte del locutor Mario Pereyra, nos dejan en evidencia del poder mortal de este virus en personas mayores con enfermedades crónicas o no tan crónicas.
No es momento de polémicas ni debates, pero les pido, en el nombre de Dios que cuidemos y preservemos la salud de nuestros adultos mayores y enfermos de nuestras familias. Es muy triste tener que despedirlos en estas circunstancias.
Concientizarnos entre todos es una gran meta que no solo involucra al Estado sino todas las instituciones y por sobre todo a las familias de nuestra querida localidad de ALICIA. Amar es cuidar. Cuidarnos no limita nuestra libertad. Al contrario, somos realmente libres cuando elegimos el bien, lo mejor para los demás.
A veces es preferible derramar una lágrima y no vivir por el resto de la vida en un mar de lágrimas
