El documento elaborado por el COE no contempla las misas ni otras celebraciones religiosas.

En el día de ayer el Gobernador de nuestra provincia recibió al arzobispo Carlos Ñañez y al obispo auxiliar Pedro Torres para hacer entrega del documento que permite reabrir las iglesias y los templos religiosos para oración individual y atención de fieles que requieran de conforto espiritual, con cita previa.
En esta primer etapa de flexibilización se establece que podrán abrir de lunes a domingos de 14 a 20 horas, que se pueden realizar confesiones conservando distancia necesaria, que no deberá haber agua bendita en las pilas, que el templo dispondrá de soluciones sanitizantes en el ingreso, que se deberá concurrir con barbijo y/o tapabocas, y que se permitirá el ingreso de una persona cada 20 metros cuadrados, entre otras instrucciones generales indicadas a las autoridades eclesiásticas.
El mandatario provincial pidió responsabilidad social como vía para el regreso progresivo a la normalidad. Hizo especial hincapié en la imposibilidad de asistir a los templos por parte de los grupos de riesgo y la prohibición de la celebración de misas o cualquier actividad que implique concurrencia de personas.
La medida se enmarca en la reapertura progresiva del aislamiento, en línea con lo dispuesto por el Gobierno nacional mediante Decreto nº 459.