Ángel Del Bel, litiniense de nacimiento, vivió su infancia y adolescencia en Los Ucles, sanfrancisqueño por adopción desde muy joven, agrónomo y docente jubilado de biología que hace siete años decidió apostar a las nuevas generaciones, dejando como legado un pulmón verde en el ingreso a la ciudad de San Francisco como lo dice la nota de “La voz de San Justo”, esto nos cuenta:
Le agradecemos la nota que nos brindó
