Fin de una era en la industria láctea argentina. La Justicia declaró la quiebra de SanCor tras años de crisis y una deuda de más de 120 millones de dólares.
La emblemática cooperativa, símbolo del sector en Santa Fe y Córdoba, no pudo sostener su operatoria pese a varios intentos de salvataje. Ahora arranca el proceso de liquidación de plantas y marcas para pagar deudas, con prioridad para trabajadores y el fisco.
El impacto es fuerte: cientos de tamberos pierden su principal canal de comercialización y hay alerta gremial por los puestos de trabajo. Otras empresas ya absorben parte de la leche, pero la capacidad que tenía SanCor difícilmente se recupere rápido.
El caso reabre el debate sobre la sustentabilidad del modelo cooperativo frente a la inflación y la presión impositiva.
