Luego de ser encontrado Emiliano López, el nieto del Antonio López escondido en el cementerio de la localidad de El Tio, fué trasladado a Arroyito.
La investigación parecía centrarse en el móvil económico y tener al joven de 27 años como único sospechoso, aunque la fiscal del caso no brindó ninguna información oficial a la prensa.
Sin embargo, testigos y vecinos de la infortunada pareja abrieron la puerta a una segunda hipótesis. La aparición de un auto nunca visto en el pueblo a toda velocidad llamó la atención y despertó sospechas, informaron periodistas que cubren la información.
Además, un testigo aseguró haber llevado al joven, que luego fue detenido, a la casa de la pareja y haber compartido unos mates en total clima de normalidad. Esto, sumado a que en el momento del hallazgo de los cuerpos se encontraron las aberturas violentadas, abrió un signo de interrogación con respecto a la hipótesis principal.
Siempre de acuerdo a fuentes extraoficiales debido al hermetismo de los investigadores, el joven detenido -que residiría en Villa Concepción- tenía problemas económicos relacionado con las drogas y venía recibiendo amenazas incluso con la presencia de personas extrañas para la zona.
